Las primeras ventas fuertes de estos 8 años se dieron en el final del 2015 con jugadores que ya habían debutado en primera, pero que con Gallardo tuvieron una confirmación: el volante central Matías Kranevitter y el zaguero Ramiro Funes Mori.
El tucumano Kranevitter fue vendido al Atlético Madrid en una operación de 9,3 millones de dólares que se acordó a mitad de año, pero el jugador dejó el equipo luego de la final del Mundial de Clubes en Japón.
La salida de Ramiro Funes Mori, que con la llegada de Gallardo armó una histórica dupla central con Jonatan Maidana, se produjo al Everton inglés en un monto por entonces récord para un defensor de River: 14,2 millones de dólares, marca que luego fue superada por Lucas Martínez Quarta.
Ese mismo año, también emigró el zaguero central, Germán Pezzella, que fue a jugar al Betis, club que pagó en dos veces su pase por un monto total de 5,5 millones de dólares tras sus buenas actuaciones en las finales de la Copa Sudamericana de 2014.
Sin embargo, la primera gran venta que tuvo River durante el ciclo del Muñeco como entrenador, fue la de Sebastián Driussi, que había debutado con Ramón Díaz, pero que alcanzó su mejor rendimiento bajo las órdenes de Gallardo. ¿A qué club fue vendido? Al Zenit de San Petersburgo, que invirtió en el futbolista unos 24 millones de dólares en 2017.
Emanuel Mammana, que se fue al Lyon de Francia con sólo 34 partidos a cambio de 11,5 millones en 2016 y Martínez Quarta, transferido a Fiorentina por 15,5 millones en 2020 sin haber llegado al centenar de partidos, son otros debutantes que emigraron rápido.
Entre los mediocampistas, el que estuvo al nivel de Enzo Fernández en cuanto a la altísima cotización y con pocos partidos fue Exequiel Palacios, por quien el Bayern Leverkusen pagó la cláusula de 20 millones de dólares en 2019 a cambio del 75% del pase.
Gonzalo Montiel, uno de los laterales de la Selección Argentina, es otro de los jugadores que creció y se potenció gracias a Gallardo y que se fue al Sevilla en 2021, que pagó 11,5 millones por el 80 por ciento del pase del futbolista, que solo había disputado tres temporadas como titular.
Santiago Sosa, por su parte, fue vendido al Atlanta United de la MLS en 6 millones de dólares, y Gio Simeone fue transferido al Genoa en 7,4 millones. Ambos son claros ejemplos de jugadores que se iniciaron con Gallardo, pero que emigraron a valores muy altos a pesar de no tener continuidad en el equipo.
Otros jugadores de la cantera del Millo que se fueron por grandes sumas de dinero fueron Éder Álvarez Balanta, que pasó al Basilea de Suiza en 2016 por 4.7 millones de dólares, y Alexander Barboza transferido a Independiente por 3 millones de dólares.
El zaguero Víctor Cabrera, vendido al Montreal Impact de Canadá en 2016 por 1.6 millones de dólares, y Tomás Martínez, que usó la 10 en los primeros años del Muñeco y en 2016 pasó al Braga de Portugal por 1.8 millones de dólares, son otros dos nombres que se suman a esta larga lista de futbolistas.
Además, están los casos de Facundo Media, que luego de su paso por Talleres, se fue a Francia por 2,6 millones, o el de Guido Rodríguez, que fue transferido a Xolos de México en 2,5 millones tras volver de Defensa.
Por otra parte, Santiago Simón y Héctor Martínez son dos juveniles que serán transferidos en el futuro y que dieron sus primeros pasos en el fútbol de la mano del Muñeco.
Si bien este no es un fenómeno nuevo, pero si inédito en la historia por la cantidad y valores de las operaciones que se dieron a lo largo del exitoso ciclo de Marcelo Gallardo al frente de un River que, más que nunca, es "millonario".