"Listo, correcto. Mano de apoyo cerca del cuerpo", ratifican en la cabina del VAR y agregan: "Es una mano que está en apoyo, en la misma línea del cuerpo, no está ampliando con un movimiento, totalmente consecuente a la acción".
Luego, sobre el final del partido, el árbitro y los asistentes del VAR chequearon la falta en el área de Fluminense que fue penal y gol para River, para sentenciar el partido 2-0. "El número siete lo cruza abajo, realiza una zancadilla imprudente", señalaron.
La otra maniobra que requirió de la intervención del VAR llegó sobre el final del encuentro: River estiró la ventaja por un penal de Ezequiel Barco. El VAR, en ese caso, sostuvo
“Un defensor al ir a disputar el balón, lo derriba mediante una zancadilla imprudente. El árbitro, que se encuentra en una buena posición, observa esta acción y sanciona el penal. El VAR utilizando los ángulos, consideraciones y velocidades correctas confirma la decisión de campo”, dice la voz en off.
Felipe Melo, contra River: provocativo gesto y una frase desafiante en plena conferencia
Que Felipe Melo es hincha de Boca Juniors no es novedad, y tras la derrota de Fluminense ante River el miércoles, por Copa Libertadores, el jugador brasileño dejó en claro que está todo mal con la hinchada millonaria entre gestos provocativos al finalizar el encuentro, y frases desafiantes en la conferencia de prensa posterior.
El mediocampista no sólo se cruzó muy fuerte con Nicolás de la Cruz durante el primer tiempo, sino intentó condicionar a Ezequiel Barco al momento de la ejecución del penal del 2 a cero y se fue del campo de juego con un gesto que la tribuna ni las cámaras dejaron pasar.
El jugador de 39 años se retiró haciéndoles a los simpatizantes millonariosla gallinita, el movimiento de los brazos flexionados que impuso Carlos Tevez en 2004.
Luego, en la conferencia de prensa posterior al encuentro Melo siguió contra River, y disparó una frase letal: "Especial es jugar contra Boca Juniors, jugar contra River es un partido normal para mí", sostuvo.
Además, agregó: "Especial es jugar con la camiseta de Fluminense, la Copa Libertadores. Esto fue normal, entre en el campo e intente ayudar a mi equipo de la mejor manera posible", e insistió: "Especial es jugar con Boca, contra River da igual".
"Acá jugamos una final, sobre todo para River. Si no ganaba o empataba estaba afuera. Nosotros cuando jugamos en casa en el Maracaná, sobre todo el primer tiempo, River hizo demasiadas faltas y el árbitro no cobró, hoy lo mismo", añadió el brasileño.
"Hay que ver eso porque jugás contra un equipo fuerte que empieza a hacer faltas, pegar patadas y si el árbitro no pita, es más difícil todavía. Nosotros tenemos confianza que partido a partido podemos mejorar y ganar la Copa", cerró.