El delantero de 28 años recorrió un camino difícil hasta llegar a este punto. Comenzó su carrera en las divisiones juveniles de Cerro Porteño y firmó su primer contrato en 2015, pero su debut en el primer equipo no llegó hasta 2017. Poco después, sufrió una lesión en la rodilla que afectó su rendimiento al regresar, lo que resultó en su descenso al equipo de reserva.
Después de dos años sin continuidad en Cerro Porteño, Arce tuvo que buscar minutos en el fútbol de ascenso paraguayo. Encontró oportunidades en clubes de la Liga de Carapeguá, su ciudad natal, como Sud América o Libertad Veniloma.
La pandemia golpeó duramente al frente, lo que lo obligó a buscar trabajo fuera del fútbol. En sus propias palabras al Diario Crónica de Paraguay, Arce compartió su experiencia: "Un amigo que se dedica a la venta y viaja por todas partes me ayudó, me ofreció trabajo como vendedor ambulante, y fue un gran alivio para mí, ya que al menos me ayudó a ganar el pan de cada día. Puedo decir que tuve la suerte de encontrar otro empleo, al igual que muchos colegas en el fútbol de ascenso. No fue fácil para mí".
En 2021, Arce se unió a Sportivo Ameliano, club con el cual logró el ascenso a la Primera División de Paraguay y, en 2023, el goleador llegó al fútbol argentino, al unirse a Independiente Rivadavia, donde es una de las figuras y pieza clave del equipo.