La partida de Lionel Messi del PSG significó un fuerte golpe para el equipo, especialmente para Neymar, quien solo pudo compartir el campo de juego durante dos temporadas con la Pulga, su gran amigo. Aunque todas las señales apuntaban a que el astro brasileño abandonaría la capital francesa durante este mercado de pases, optó por quedarse, revitalizando sus aspiraciones y renovando su entusiasmo. De hecho, incluso encontró un nuevo compañero con quien divertirse.
