El fútbol está en los detalles. Y el de Almagro 3- Gimnasia de Jujuy 0 no fue la excepción. El partido apenas se estaba iniciando cuando Carlos Anderson Rey Salinas, defensor de Gimnasia de Jujuy, cometió un gran horror: el arquero apoyó la pelota sobre la línea del área chica para el saque de arco y se la tocó a su compañero. El zaguero intentó un pase largo pero la pelo rebotó en Nicolás Servetto, quien había ido a presionar (más por compromiso que por ganas) y terminó gritando el 1-0 de Almagro.








