Tipos de Pilates
Existen varios estilos para realizar ejercicios de Pilates, pero entre los más conocidos se encuentran:
Pilates mat. También conocido como pilates con colchoneta, es uno de los estilos más lentos. Se trabaja en el piso y los ejercicios se realizan con el cuerpo, de forma libre, sin generar incomodidad y de manera leve. A esto se pueden sumar diversos elementos complementarios como pelotas, bandas elásticas o aros. Siempre se busca conectar con la respiración y la mente.
Pilates reformer o cadillac. Conocido como pilates con camilla, este estilo utiliza una de las máquinas de ejercicio diseñadas por el creador de la disciplina, con el objetivo de incorporar la técnica empleada en pilates mat a un entrenamiento de mayor intensidad. De esta manera, se trabajarán varias partes del cuerpo: abdomen, piernas, glúteos, brazos y espalda. ¿Un beneficio? Con este estilo es posible regular el peso de cada ejercicio, con el menor impacto posible.
¿En qué consiste el método Pilates?
Cuáles son los beneficios del Pilates
Con los ejercicios de estiramiento del cuerpo, se logrará un alargamiento de los músculos y mayor movilidad articular, lo que generará, poco a poco, mayor flexibilidad. Además, favorece la reeducación postural, ayudando a mejorar la postura de la espalda y la cadera.
Otro beneficio importante es que mejora la respiración: los ejercicios se complementan con el manejo de las respiraciones para relajar el cuerpo y facilitar el movimiento. También beneficia a todo el sistema músculo-esquelético, activa la circulación y previene las lesiones musculares. Y por último, mejora la coordinación y el equilibrio.