
Vinicius explotó esta temporada y es una de las grandes figuras del fútbol español.
Entonces, la fantasía tuvo lugar en el Estadio Bicentenario de San Juan. Pasó el cuerpo apenas por delante de la pelota y con ambos pies ejecutó una bicicleta muy por encima de su marcador para dejarlo estático. A lo Neymar. O como Leandro Damiao aquella vez contra Emiliano Papa.
El delantero de Real Madrid controló además antes de que la pelota saliera por el findo y envió el centro antes del cruce de Rodrigo De Paul. Magia pura de uno de los mejores delanteros de La Liga de España.
Enseguida, cuando Argentina repuso del arco, Vinicius intentó ahorrarse una represalia y le pidió disculpas al lateral argentino, que se las aceptó. Tampoco hacía falta que pidiera perdón.