Nuñez contó además que consumió drogas, pero que logró salir: “Nadie le pone una pistola en la cabeza a nadie para que se drogue, eso está en uno. Estuvo a punto de entrar, pero gracias a mi señora y a mi familia le dije que no.He probado, pero cuando ya estaba delirando mi señora supo ubicarme. Me creía que era un juego, pero no es un juego, es muy malo para cualquier ser humano”.
Leonel busca la explicación en su entorno. “Estaba con malas compañías en ese momento, no venía bien con el fútbol, pero fue poquito tiempo y gracias a mi familia pude salir de todo”, reflexionó.
Ese ritmo de vida lo llevó también a decidir mal en cuanto al dinero que ganaba: “Malgasté plata en coches y también en gente que después me dio la espalda. Cambié 11 autos en un año y ahora no tengo ninguno”.
“Si no hubiese malgastado la plata hoy tendría diez departamentos en Puerto Madero, pero ahora recién estoy terminando mi casa en Bajo Flores”, que además es padre de 8 hijos y tiene un noveno en camino. El lamento respecto al dinero tiene que ver con lo que puede y no puede darles a ellos.
Tras salir de prisión, Argentinos le abrió las puertas y hoy Núñez es el ayudante de campo del equipo de futsal femenino de Argentinos.