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La conmovedora historia del jinete Richard Kierkegaard

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por DeboDecir |
La conmovedora historia del jinete Richard Kierkegaard

Qué pasó. En el programa #DeboDecir de Luis Novaresio Richard emocionó a todos al contar su peor momento. A los 12 años quedó atrapado por las riendas luego de una caída en una competencia, dio una vuelta en el aire e impactó duramente contra el suelo. Salió de un paro cardíaco y pudo montar de nuevo antes de volver a caminar.

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“Era una prueba con una altura mucho menor a la habitual que hacía yo. De hecho, había entrado más que nada para que el caballo conociera la pista. Venía todo perfecto y en un momento el caballo no saltó, se trabó con los palos y nos fuimos juntos al piso”. “Era una prueba con una altura mucho menor a la habitual que hacía yo. De hecho, había entrado más que nada para que el caballo conociera la pista. Venía todo perfecto y en un momento el caballo no saltó, se trabó con los palos y nos fuimos juntos al piso”.

“Quedamos atorados entre los palos, pero el caballo se levantó y yo me quedé enganchado del cuello con las riendas”. “Quedamos atorados entre los palos, pero el caballo se levantó y yo me quedé enganchado del cuello con las riendas”.

 “También tuve convulsiones y al quedar internado caí en coma durante dos días”.  “También tuve convulsiones y al quedar internado caí en coma durante dos días”.

“Para volver a caminar tardé tres meses, pero antes de tener el alta para hacer mis actividades normales, ya me había subido al caballo” “Para volver a caminar tardé tres meses, pero antes de tener el alta para hacer mis actividades normales, ya me había subido al caballo”

“Aunque obviamente no era mi intención, a mis papás los torturaba, les hice la vida imposible. No podía ni dormir solo que gritaba o me largaba a llorar (risas) porque era súper frustrante. En el hospital estaba semi paralítico y fue todo bastante traumático. Mi papá casi no se podía alejar de mí porque enseguida yo me ponía loco”. “Aunque obviamente no era mi intención, a mis papás los torturaba, les hice la vida imposible. No podía ni dormir solo que gritaba o me largaba a llorar (risas) porque era súper frustrante. En el hospital estaba semi paralítico y fue todo bastante traumático. Mi papá casi no se podía alejar de mí porque enseguida yo me ponía loco”.