“Para volver a caminar tardé tres meses, pero antes de tener el alta para hacer mis actividades normales, ya me había subido al caballo” “Para volver a caminar tardé tres meses, pero antes de tener el alta para hacer mis actividades normales, ya me había subido al caballo”
“Aunque obviamente no era mi intención, a mis papás los torturaba, les hice la vida imposible. No podía ni dormir solo que gritaba o me largaba a llorar (risas) porque era súper frustrante. En el hospital estaba semi paralítico y fue todo bastante traumático. Mi papá casi no se podía alejar de mí porque enseguida yo me ponía loco”. “Aunque obviamente no era mi intención, a mis papás los torturaba, les hice la vida imposible. No podía ni dormir solo que gritaba o me largaba a llorar (risas) porque era súper frustrante. En el hospital estaba semi paralítico y fue todo bastante traumático. Mi papá casi no se podía alejar de mí porque enseguida yo me ponía loco”.