Todos los políticos quieren tener alguna encuestadora que los muestren lindos, flacos y populares. Pero no todos pueden acceder a una.
Todos los políticos quieren tener alguna encuestadora que los muestren lindos, flacos y populares. Pero no todos pueden acceder a una.
Las encuestas permiten a los dirigentes poder medir cómo los percibe la ciudadanía y también cómo están sus competidores. Eso permite generar alguna estrategia, por ejemplo, para diferenciarse de la competencia.
Pero ¿cuánto valen estos estudios?
Por otro lado, hay encuestadores que directamente “venden” encuestas a pedido. Es decir, le ofrecen a un determinado espacio político la posibilidad de difundir encuestas con los números que desee el candidato y que este lo use como parte de la campaña.
¿Cuánto cuestan estas encuestas?
Esto, según el caso, puede ser sólo la difusión de la encuesta para que sea reproducida por el equipo de campaña del candidato o, en caso de que existiera un abono por varias encuestas, el consultor podría ir en persona por los medios a explicar esos resultados.
Como se ve, en el mercado de las encuestas también hay quienes se venden al mejor postor.