"En el precio del pan, solo entre el 8 y el 10 por ciento de su valor depende del trigo: el 30 y pico son impuestos, el 27 es costo laboral. Pretender controlar el precio del pan a través del trigo es una falacia", agregó el dirigente, quien también sostuvo que "estos mecanismos de intervención lo único que generan es distorsiones, amiguismo y ventanillas de peaje que son fuentes de corrupción”.
"El Gobierno se reserva una cantidad de granos y se la vende a los molineros, pactando así el precio del pan. El precio del pan no puede estar atado ni al tipo de cambio ni al precio internacional del trigo". "El Gobierno se reserva una cantidad de granos y se la vende a los molineros, pactando así el precio del pan. El precio del pan no puede estar atado ni al tipo de cambio ni al precio internacional del trigo".
Felipe Sola, diputado nacional, en el programa A dos voces
La Junta Nacional de Granos es un organismo que estuvo vigente entre 1933 y 1991, cuando finalmente se disolvió. Su función consistía en comprar trigo y otros productos a precios que eran fijados por el Estado, quien luego o exportada a valor del mercado.