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Juntos por el Cambio rechazó las restricciones implementadas por Alberto Fernández a través del Decreto de Necesidad y Urgencia.
En La Plata, según detalló, estos últimos días los contagios pasaron de estar cerca de los 900 a 500. Con esos números asegura que "se tranquilizó mucho" la situación en su ciudad. "Es muy difícil pensar qué más se podría endurecer. Ahora viene el momento de buscar el equilibrio entre la vida, lo sanitario y la actividad económica. Ese es el desafío más complejo de la dirigencia política. Hay que encontrarlo".
En la misma línea, Diego Valenzuela habló de "defender la educación presencial" -una de las áreas que podrían verse afectadas- y "el trabajo". Según detallaron a este medio, en Tres de Febrero la saturación del sistema está en un 80% de camas ocupadas. De todos modos, el experiodista recordó: "La desocupación y la pobreza han subido mucho y eso nos preocupa".
Para Gustavo Posse "no es necesario acentuar ningún control porque la gente cumple perfectamente". Al igual que Valenzuela, reclamó que se privilegie "la educación y la actividad económica". Consultado sobre la posibilidad de volver a la fase uno, el intendente de San Isidro respondió: "No hay manera, no hay sociedad que responda a esto. Y no se puede parar el proceso productivo".
A raíz del nuevo récord de casos de contagios - más de 27 mil- el Gobierno realizó anoche una reunión de urgencia, donde evaluaron la situación epidemiológica. Reducida la nocturnidad, los ojos están puestos en la circulación en el transporte público y la presencialidad en las escuelas. El "Día D" para posibles anuncios, como adelantó A24.com, será este miércoles. Ante el rechazo explícito de los intendentes con el endurecimiento, tendrán la opción a la que recurrió Horacio Rodríguez Larreta: no estar "de acuerdo" pero "acatar".