De qué se tratan las medidas
1- Patean pagos a deudores institucionales para descomprimir un poco, evitando meterse con los deudores individuales (no vaya a ser que haya cacerolazos de ahorristas de clase media)
2- Generan el “reperfilamiento” de deuda con el Fondo (¿reestructuración?) que todavía no tiene especificaciones.
3- La deuda de mediano plazo la mandan a reestructurar al Congreso, sin fecha de tratamiento (según explicó el senador Federico Pinedo el miércoles a TN) en un largo proceso de debate.
En síntesis, con lo del corto plazo, evitan caer el default y patean la pelota para adelante. La reestructuración final le tocará a Alberto. “Lo que quedó claro con las medidas es que el programa financiero era incumplible y que esto sirve para ganar tiempo”, explica un economista heterodoxo. Demostración de eso es que la licitación de Letes de ayer se tuvo que declarar desierta.
¿Qué grado de viabilidad política tienen estas medidas? Dicen –tanto desde el oficialismo como desde algunos sectores opositores más moderados- que los anuncios se hicieron tomando sugerencias de las reuniones que mantuvieron con los referentes económicos de la oposición: puntualmente Marco Lavagna y el equipo de Todos. Pero en los equipos de Alberto se cuidan de no quedar pegados con estas medidas, ni con ninguna otra. Por ahora rige el silencio a la espera de que muevan los mercados y –fundamentalmente- se conozca la letra chica de las medidas.
Las miradas en el Frente de Todos sobre el rebrote de la
crisis financiera de los últimos días está lejos de ser homogénea. En algo
coinciden todos: “La situación es compleja y no podemos hacernos cargo, los que
gobiernan son ellos”.
¿Cuáles son los riesgos de una mayor intervención de Alberto frente a la crisis?
-En algunos sectores del Frente analizan que la sociedad está absolutamente desideologizada. Eso es lo que lleva a que en 2017 voten a Bullirch y en 2019 arrase Alberto. ¿Por qué no podría él perder su capital político en dos meses?
-Según esta línea, la estrategia del Gobierno es provocar para que él meta la pata. Son muchos los que plantean que debería guardarse. “¿Para qué se involucró en la reunión con el Fondo?”, se preguntan desde sectores políticos del peronismo. Otros son más categóricos: “Está diciendo boludeces”.
Algunos aliados celebran el viaje que hará Alberto los primeros días de septiembre a España, en agenda académica. “Lo mejor es que se guarde”, insisten.
¿Qué pasa mientras con Cristina? Según fuentes del Instituto Patria, Cristina solo intercambia pocos mensajes con Alberto y un poco más con Máximo. No está en el día a día de la transición y no tuvo nada que ver con el comunicado del Fondo Monetario. “Es algo que intenta instalar el gobierno”, dicen.
El kirchnerismo más duro se queja de que el Gobierno haya mandado a Pichetto y a Carrió a dinamitar los puentes con declaraciones. Al igual que dirigentes peronistas más clásicos creen que se provoca para hacer pisar el palito.
Desde todos los lugares elogian a Lacunza. Sobre las medidas todavía hay interrogantes. En el Congreso, el peronismo espera el proyecto que vaya a enviar el Ejecutivo y se preparan para un debate largo. “Si sale mal es un problema del Gobierno y si sale bien es un acierto del sistema político”, analizan.
Dirigentes y economistas de distintas líneas coinciden ante A24.com sobre algunas cuestiones. El anuncio le saca la presión al Frente de Todos para una eventual reestructuración de deuda. A su vez Alberto Fernández logró evitar un costo político de ser él quien le pone fin al plan del FMI e iniciar esa renegocación.
Por supuesto, va a seguir teniendo encima el peso de la
herencia económica y social. Pero ese desafío ya estaba en el inventario que
recibió cuando decidió ser candidato a presidente.
La gran incógnita es qué puede pasar durante la jornada de este jueves. “No descomprime presión. La reacción puede genera más temor. Hay títulos que no saben cómo se valúan. El panorama es más incierto. Solo dejamos de pagar estas semanas porque no da la guita”, analiza un economista cercano al Frente de Todos pero lejos de la toma de decisión diaria.