En el mientras tanto planean un acto significativo en Atlanta. Será el 27 de noviembre, en la antesala del G20. Luego, esa misma semana habrá manifestaciones por la cumbre que será el 30 de noviembre y el 1° de diciembre.
“Los movimientos sociales damos inicio a un plan de lucha escalonado, que incluye llevar adelante la navidad de los pobres en el corazón del poder político y económico si no hay respuestas concretas a nuestras legítimas demandas". Con estas palabras Marianela Navarro de FOL (una de las agrupaciones que sumó recientemente al triunvirato CCC, Ctep, Barrios de Pie) resumió la situación de aquí a fin de año.
Un rol clave en toda esta ecuación lo juega la Iglesia. Más allá de su presencia territorial en los territorios vulnerables, que comparten con los movimientos sociales, los curas villeros suelen "mediar" en las reuniones con el Gobierno.
Por ese motivo, el 21 de noviembre la Conferencia Episcopal convocó a los sindicatos, algunas cámaras empresarias y a los movimientos sociales para firmar un pacto social con algunas medidas de contención que aún se están definiendo.
¿Qué queda para diciembre? El escenario es incierto aunque no muy alentador. Más allá de las medidas que ya planteó el Gobierno, los movimientos sociales demandan más para contener la situación social que viven en los barrios más vulnerables. La idea del plan de lucha es que escale y que, de esa manera, fuerce al Gobierno a sentarse a negociar. El problema es que el presupuesto es ajustado y el margen de maniobra, escaso.