"En Europa perdieron los tres componentes en el verano. Las políticas públicas disminuyeron en intensidad; la ciudadanía tuvo una falsa sensación de finalización del problema y no se cuidaron del súpercontagio; y hubo un cambio del comportamiento social en las vacaciones, especialmente el contacto con los jóvenes, lo que hizo que el virus encontrase otro lugar donde contagiar", precisó.
La aprobación de una vacuna traerá un respiro a la población de más riesgo, pero los contagios continuarán.
"En los últimos meses del año tendremos los resultados de las vacunas. Si todo da bien, estaríamos en marzo, abril y mayo completando la vacunación a los grupos de riesgo. Eso evitará el daño y muerte de los sectores más vulnerables pero, como no es completa, el contagio seguirá en las personas de menos riesgo y no evitaría un rebrote. Hay que evitar los súpercontagios", concluyó.