“En el hotel, vamos a sentarse uno ahí y otro acá, una botella de champagne y hablar. La cama hecha cuando llegamos, la cama hecha cuando nos fuimos. Y cuando salgo tengo a todos los fotógrafos encima, alguien le contó a los fotógrafos”, sostuvo.
“Yo no estoy culpando a Nancy. No le guardo rencor. Son dos vidas diferentes, dos maneras distintas, por las cuales uno siente dolor, rencor, odio, manifestaciones diferentes del hecho”, añadió.
“Yo me quise morir cuando vi a los fotógrafos. Yo no le dedicaba temas románticos al aire en radio a ella. Se tejió mucha novela. La realidad está hoy y la estoy contando en un programa de tamaña audiencia. Ojalá que la gente sepa sentir y acompañar. No todo en la vida es contable”, finalizó.