Al mismo tiempo, Casanova se hizo un tiempo para recordar sus años de formación como profesional, cursando el CBC en la UBA, estudiando periodismo en TEA y luego recibiéndose de licenciada en la Universidad del Salvador. En ese sentido remarcó que siempre hay que estudiar, con el objetivo de tener herramientas para poder hablar delante de una cámara. Además, reveló un aspecto desconocido hasta el momento, un secreto sobre su voz. “No estudié locución como algunos piensan”, confesó. “De chica tengo esta voz. La dicción la vas trabajando. Trabajé muchos años en radio. La radio es mi gran amor. La escucho todos los días. Hago zapping. Si es muy temprano escucho AM, porque me quiero informar. A la tarde escucho FM”, agregó en la entrevista que está en Youtube.
A pesar de su trabajo de exposición mediática, Casanova enfatizó que escapa a los parámetros imperantes de la belleza y que siempre busca la salud y el bienestar propios, por sobre la mirada de los demás. Por tal motivo, explicó que no hizo caso a ciertos comentarios y evitó someterse a una cirugía para aumentar el tamaño de sus lolas. “Entrar por estética a un quirófano, y que te anestesien, no lo haría. Es más, ahora medio que se puso de moda no tener gomas, jaja. Si a vos te da más seguridad, o te sentís más contenta, está perfecto, operate, porque no, tampoco es que soy una cerrada en cuanto eso. Pero yo hoy no lo haría”; manifestó, en charla con el abogado y podcaster Elías Kier Joffé.
Para completar, Casanova se permitió dejar un mensaje inspirador en tiempos duros: “Hay que vivir más liviano. Uno se hace malasangre porque cuestiones que no valen la pena. Valió la pena que yo me haga tanta malasangre porque me rompí una uña o un dedo. Un buen ejercicio es pensar los problemas de esta forma. ¿En tres años esto que me preocupa hoy va a ser importante?”.