“Ese día estábamos cubriendo que él había desaparecido, como tantas otras veces, del club. Lo había contratado Newell’s y no aparecía. Fueron varios días en los que nadie sabía dónde estaba Maradona. Hasta que se detectó que estaba en la quinta de Moreno. Y fuimos todos los cronistas a hacerle una guardia en la vereda, como hacemos siempre. Con la particularidad que esa quinta tiene una reja a través de la cual se ve el interior. ¡Pero no era culpa nuestra!”, explicó la periodista.
Y amplió: "Estábamos en la vereda nosotros, en un lugar público. Y de repente, después de estar un par de horas haciendo guardia y esperando que alguien entrara o saliera para pedir un testimonio, sucedió. Ya había salido él, como lo vieron, bastante sacado a charlar....Bueno, a charlar: a echarnos. ¡Y empezó a los balinazos!”.
Trapani reconoció que luego se pudo reconciliar con Maradona en una nota que le hizo en Roma y comentó: "Yo zafé de casualidad, pero le pegó a los dos que estaban al lado mío. Fue tremendo. ¡Imaginate!".