Ángel de Brito repasó al aire el testimonio que le había dado hace varios años Silvina Chediek en televisión, donde dio detalles desconocidos de su breve matrimonio con Jorge Lanata en 1990, que duró apenas cinco meses.
En LAM se recordó la entrevista a una conocida periodista que dio detalles de su relación sentimental con Jorge Lanata, con quien estuvo casada apenas unos meses.

Ángel de Brito repasó al aire el testimonio que le había dado hace varios años Silvina Chediek en televisión, donde dio detalles desconocidos de su breve matrimonio con Jorge Lanata en 1990, que duró apenas cinco meses.
“Tuvieron una relación que duró más o menos un año y un mes y estuvieron casados cinco meses”, indicó el conductor, quien entrevistó a la periodista en el ciclo BDV.
“Nos casamos en el City Hall de New York, que es muy deprimente, no tiene nada de glamoroso. Yo empecé a salir con Jorge cuando él hacía poquitito se había separado de Andrea Rodríguez, la mamá de Bárbara. En realidad, nos tendríamos que haber ido a vivir juntos simplemente, pero yo me quería casar, yo crecí con Roberto Galán”, dijo la periodista.
“Él venía en una crisis más larga, pero Andrea estaba embarazada, bancó ese embarazo, nació la beba. Para mí se había ido, hacía muy poco lo de Andrea, y a mí me parece que eso no se le hace a nadie. Entonces si yo me casaba acá, eso iba a hacer mucho ruido. Yo me enamoré de un ser humano”, continuó.
Y amplió sobre su boda con el periodista: “Nos casamos en Estados Unidos. No se enteró nadie. Cuando volvimos, nos habíamos casado, pero no tuvo repercusión. No hubo fiesta, no hubo nada. Menos mal, porque a los cinco meses yo tendría que mandar regalos de vuelta. Era medio incómodo porque no lo sabía... Cinco meses de matrimonio. La pasábamos bien, nos divertíamos".
Silvina Chediek contó cuáles fueron los motivos de la separación a poco de dar el sí: "Él un día me dijo que no quería tener hijos, no me iba a quedar con alguien que no quería tener hijos", reconoció.
Luego sobre aquella rápida separación de Jorge Lanata, sumó: "Yo sabía que me había traicionado. Me dijo que quería cambiar y le duró cuatro meses, entonces nos separamos. Durante un año le tuve bronca. Después ya cuando nos juntamos para el divorcio ya me reíamos".
"Después de separada un amigo me dijo que su mujer azafata lo había visto con una mina. Volvió a las andadas y no quería seguir", concluyó la periodista.
En medio de la absoluta preocupación por la salud de Jorge Lanata, quien continúa internado en el Hospital Italiano y con un delicado cuadro, se desata en su familia una verdadera batalla.
En las últimas horas, Sara Stewart Brown confirmó desde las redes sociales que revocó el poder que le dio Lanata a su actual esposa, Elba Marcovecchio.
"Quería contarles algo", adelantó desde su cuenta en X la ex esposa de Jorge y dio lugar a un extenso comunicado comentando la actual situación.
En su comunicado, la madre de Lola Lanata contó que tiene un poder recíproco firmado por Jorge Lanata y que decidió ejecutar para torcer la voluntad de su actual esposa.
"Con Lanata tenemos un poder recíproco, el más amplio que pueda existir, que incluye la facultad de revocar otros poderes, en especial con cláusula de irrevocabilidad o inextinguibles para el caso de incapacidad o fallecimiento", comenzó Sara su escrito.
"Así dice expresamente el poder. Nos lo otorgamos mutuamente y lo mantuvimos vigente por la confianza que siempre nos tuvimos y tenemos en la actualidad. Decidí usarlo, ejerciendo la facultad de revocar un poder en particular, porque ese poder que revoqué se estaba usando para hacer cosas que Lanata jamás hubiera hecho, contra personas a las que nunca hubiera perjudicado. Por lo que lo dejé sin efecto legal", fundamentó.
Y reafirmó: "Tengo la certeza que Lanata no estaría de acuerdo en que la gente que lo acompañó fiel y amorosamente por más de 20 años, y que ya son parte de su familia, se queden sin cobrar su sueldo, incluso aunque una ley se lo permita. Lanata no piensa ni actuó jamás de esta forma".
"Conozco a Lanata hace 28 años, pasamos 19 de esos años juntos y construimos una relación de mucho amor, respeto y confianza que se extendió más allá de nuestra separación acompañando las decisiones de cada uno. Él es un hombre valiente y fiel a sus convicciones que siempre protegió y defendió a sus hijas y no permitiría jamás que alguien les haga daño", continuó con firmeza.
"Teniendo un poder mutuo y sabiendo que él haría lo mismo que yo en una situación como esta no puedo hacerme la distraída. Me sentí obligada por las circunstancias a intervenir. Lo hice todo en regla, con la intervención de un escribano, e informándose a la Justicia de manera inmediata", concluyó Sara Stewart Brown.