"En este caso, nosotros teníamos otro hijo, y era complejo. El más grande vivió unembarazo que avanzó, avanzó, esperó a su hermana, y finalmente no llegó. Explicarle eso fue difícil. Y después, cada nuevo proyecto era la esperanza de... Y otra vez no, y otra vez no. Era una situación sensible pero siempre estuvo la decisión de intentarlo y que íbamos a hacer todo lo posible para que sucediera. ¡Y sucedió!", agregó, feliz.Y continuó con su relato: "Cuando mi hijo más grande se iba al colegio, venía, me abrazaba y muchas veces me preguntaba si este bebé iba a nacer. Estuve en cama los nueve meses, anticoagulada, pero era la realidad que no tocaba".Se refirió también a cómo siente la diferencia de edad entre sus pequeños: "La siento en el cansancio, en cómo era como mamá con mi primer hijo, que hoy tiene catorce años, y cómo soy con este, de cuatro. En lo que puedo compartir o en lo que comparto es bastante diferente. Y en cuanto a la relación de ellos, es muy emocionante porque se aman. Para mi hijo más chico, su hermano es más importante, incluso, que sus padres. ¡Su vida es su hermano! Y cuando los veo juntos siento que yo podría no estar, que ellos se tienen, y eso es hermoso", finalizó.