
Nunca hubo buena afinidad entre Roberto Navarro y Baby Etchecopar. Lo dicen todos en los pasillos de Radio 10. Pese a que durante mucho tiempo se lanzaban ironías, todo terminó de la peor manera.
La historia es conocida: Baby sigue en la emisora porque tiene la banca de los directivos y además mide mucho más del rating que hacía Navarro y el "periodista intransigente" se tuvo que ir por la puerta de atrás.
Nadie había tenido acceso hasta hoy a la cámara de seguridad que grabó absolutamente todo en el pasillo de esa emisora. Solo hay registros de celulares que muestran un forcejeo y unas piñas que Navarro tiró al aire. Se lo ve a Baby defendiéndose en todo momento y la cosa no pasó a mayores.
Ese mismo video fue el que salvó a Etchecopar de no ser expulsado de la radio porque, según cuentan directivos de Indalo, Navarro fue a buscar a uno de los dueños de la empresa, Fabián de Sousa (hoy preso junto a Cristóbal López), para contarle la escena y exigirle que echaran a su agresor. Las imágenes muestran lo contrario: la primera piña la tiró el periodista K. El conflicto terminó con cuatro días de suspensión para ambos y el compromiso de bajarle la intensidad a la relación.