La conversación fue por medio de Telegram, un chat que supuestamente era más difícil de hackear que su competidor Whatsapp. Allí el gobernador Ricky Roselló y 12 colaboradores hicieron comentarios desafortunados, compartieron memes y hasta realizaron chistes ofensivos contra otros funcionarios, políticos y periodistas. Incluso contra Ricky Martin, según reveló la semana pasada el Centro de Periodismo Investigativo (CPI) de Puerto Rico.
