La frase 'cómprate una vida' nunca ha estado tan cerca de convertirse en una realidad: las famosas han comenzado a vender sus estilos de vida. Ya no son sólo caras bonitas estampadas en uno de los lados de un envase, son negocios andantes. "Son marcas", así nos lo define Andrés Pérez Ortega, periodista y experto enpersonal branding, "un Buster Keaton, un actor tradicional de toda la vida, puede ser una marca tan potente desde hace tantos años como puede ser Nike o Apple".Del Preserve.us de Blake Lively, hasta el Goop.com de Gwyneth Paltrow, estas páginas web de e-commerce están repletas de toda una ristra de artículos que prometen a los usuarios poco menos que convertirse en una 'versión asequible' de sus ídolos: no sólo les venden su belleza, sino sus consejos de bienestar, fitness, moda,dinero, viajes e incluso paternidad."Cuando las estrellas se convierten en algo tan humano, pierden ese glamour, pierden ese carisma, etc. y el impacto que generan es muchísimo menor", defiende Andrés. Habiendo perdido ese aura de misterio que les confería estar al otro lado de la pantalla (hoy en día, todo el mundo puede ser actor), las famosas siguen aprovechando esta imágen 'mundana' que les ha conferido las redes sociales para seguir vendiendo. Sobre todo cuando hace tiempo que no están envueltas en ningún proyecto... y ningún escándalo.