"Teníamos el camarín compartido con Amalia Granata y un día él decide que yo tengo que estar en un camarín sola. (...) Mi situación límite fue cuando él se mete e intenta tocarme y yo le dije fácticamente que 'no' y lo hice no sólo de forma verbal si no también física. Le pegué una trompada en el estómago y le dije 'la próxima vez te rompo la cara y explicale a tu mujer por qué'", fue el relato de la periodista.
Este medio se contactó con Pouso para saber cómo se sentía luego de volver a contar esto: "Me encantó que haya habido una repercusión respecto a la nota que dio Pettinato y me encanta que salgan a hablar las mujeres, lo celebro. Y celebro que las mujeres tengamos voz, está sucediendo eso: cada vez tenemos más voz y ahora nos escuchan".
"Antes nos invalidaban a las mujeres, siempre tuvimos voz, pero ahora no se invalida más y eso está buenísimo".
"No decidí contarlo ahora, lo conté en su momento y no fui escuchada. Cuando esto salió a la luz y otras mujeres salieron a hablar, se acordaron de esta loca que habló aquella vez, se puso en manifiesto. Ahora hay credibilidad y apoyo sobre lo que pasamos las mujeres", completó Josefina.