“Con Robert recuperé esa cosa áspera y atractiva de la aventura. Y a la noche me gusta maquillarme y ponerme linda para él. Siento que me cambió la vida totalmente. Me costó mucho animarme porque al ser conocida, todo el tiempo tenía un fotógrafo persiguiéndome”, agregó la blonda.
¿Y en el futuro? “Vivo el hoy y que se vaya dando. Con Robert no sabés a dónde vas a terminar mañana, me vive sorprendiendo. Hoy, sólo busco paz y tranquilidad. No quiero nadie que se enoje, ni que chille ni se fastidie. Y por suerte Robert vive de buen humor”, dijo y siguió su camino por San Antonio de Areco, el campito del amor adonde se fueron el fin de semana…