Piñón Fijo es uno de los animadores infantiles más queridos por los niños. El artista lleva años como conductor de programas para chicos. Pocos lo conoce por su nombre real y casi no hay imágenes de él sin maquillaje.

La estrategia Piñón Fijo para evitar que le saquen fotos sin maquillaje
Piñón Fijo es uno de los animadores infantiles más queridos por los niños. El artista lleva años como conductor de programas para chicos. Pocos lo conoce por su nombre real y casi no hay imágenes de él sin maquillaje.
En una entrevista con Mañanísima, el cordobés reveló que lo han reconocido en la calle y contó que, para evitar ser retratado sin estar caracterizado, se inventó una peculiar respuesta.
“Le echo la culpa a Adrián Suar. Si alguien me dice '¿te puedo sacar una foto?', yo les digo: 'No, Adrián no me deja'”, detalló.
Piñón también relató que hay personas que lo escuchan hablar y quedan sorprendidas. "Cuando hablo, me descubren y me dicen: 'tenés la voz igual que Piñón'. Les digo: 'Es que soy Piñón' y no me creen, ja", sostuvo.
Por último, el artista destacó a los directivos de El Trece, que fueron quienes lo lanzaron a la fama. "Adrián Suar, Pablo Codevilla y Coco Fernández, fueron muy generosos conmigo. Y siempre estuvieron, en las buenas y en las malas", sentenció.
Piñón Fijo recordó un episodio de inseguridad que vivió hace unos años cuando todavía no era tan conocido públicamente.
"Una vez, entre los intervalos de unos cumpleaños, cuando todavía no era tan conocido, andaba en una combi y llegaba con los megáfonos arriba, era un lío bárbaro. Cuando tenía un break, volvía a casa un ratito y ni me despintaba", comenzó narrando.
Y amplió sobre el momento de inseguridad que vivió: "Un día volví a casa, no me di cuenta y dejé la combi abierta. Entré a casa, picoteé algo ahí y sonó la alarma. Salgo, una moto y un tipo sale corriendo de adentro de la combi que me quiso robar el estéreo, pero no lo logró".
"Salió corriendo, se subió a la moto y se van. Yo, enceguecido, y vamos a un tema muy urticante de la realidad nacional, me subo a la combi y los empiezo a seguir. Los tipos miraban para atrás y yo ahí, ciego. No sé para qué los quería seguir, si no se qué habría hecho si los hubiese alcanzado", agregó.
Y admitió que logró detenerse a tiempo y no seguir: "En un momento reaccioné: 'Estoy pintado de payaso. No solo que no sé qué voy a hacer si los alcanzo, sino que estoy pintado de payaso y me voy a arruinar la vida para toda la ídem'. Frené, bajé pulsaciones y me volví. Eso fue una locura”.