Pero aquel no fue el único mensaje que despertó incertidumbre. En otra publicación, también había dejado una particular reflexión: “Dios, si es que hay Dios... Salva mi alma si es que tengo alma”. El posteo había sido realizado en junio de 2025 y volvió a generar preocupación tiempo después, cuando Oscar retomó ese tipo de expresiones en enero de este año.
En aquella oportunidad, el locutor había manifestado: “Estoy cerca de mi ocaso. Amé, fui amado, el sol acarició mi faz. Vida, nada me debés, vida, estamos en paz”. Sus palabras volvieron a poner el foco en el particular momento personal que atravesaba.
Qué análisis había hecho Oscar González Oro sobre el lugar que ocupó su profesión por sobre su familia
A lo largo de su trayectoria, González Oro había reconocido en varias oportunidades que la radio ocupaba un lugar fundamental en su vida. Sin embargo, también había hablado con cierta autocrítica sobre el tiempo que no pudo compartir con su familia debido a su extensa carrera profesional. “Estoy orgulloso de haber criado a diferentes generaciones, pero no sé si crie a mis hijos. Son hermosos, maravillosos, sanos, inteligentes y quieren superarse todos los días y yo me los perdí, pero no lo quiero perder más”, había expresado.
En ese mismo sentido, había dejado en claro cuáles eran sus prioridades para los últimos años de su vida: “Mi vida es la radio, pero también lo son Agustín y Pablo. No sé cuánto me quede, pero lo mucho o lo poco quiero compartirlo con ellos, quiero verlos, participar de sus vidas diarias”, sostuvo al aire de su programa.
Finalmente, después de cinco años instalado en Punta del Este, Oscar González Oro murió este 25 de septiembre a los 74 años. La noticia fue confirmada en medio de la conmoción del ambiente periodístico. Daniel Hadad, uno de sus amigos y colegas del medio, se refirió a los últimos tiempos del locutor y señaló: “Ha padecido una enfermedad durante mucho tiempo”.