Al preguntarle si cerraría la puerta de su cuarto con llave para que las chicas no entren, dijo: “Jamás. Al contrario, cuando llegue a la casa de Jorge y era zapato, cartera, todo…y cuando no encontraba mis zapatos era obvio que iban a estar en el cuarto de Morena o de Rocío. A Rocío le encantan mis zapatos. Es normal, es la convivencia, yo lo hacía con mi mamá“, detalló.
"Nunca pensé en llamar a Silvia, eso lo tiene que hacer Jorge. Yo estoy donde tengo que estar. Ella no es nadie en mi vida. Sí en la de Jorge, More y Rocío. Es la madre de las chicas, así cometa miles de errores o diga barbaridades. Sigue siendo la madre. Espero que todo esto se pueda solucionar, por el bien de las chicas", reflexionó.
“Ojalá que algún día vuelvan a estar unidas. Yo no vengo a separarla de la madre, es una decisión de las chicas. La verdad es esa, ellas decidieron estar con el papá. Me duele por las chicas, no son mis hijas y jamás hablaría así de ellas. Pero son fuertes y sabias“.
“Jorge está shockeado, le han dado una piña muy fuerte, esta vez”, contó.
“No vine a esta vida para dañar a nadie. Son momento que hay que pasar, la vida te pone estas cosas y hay que pasarlas“, concluyó.