
Y agregó: "Está triste, está mal, hablamos todos los días. Hay que estar en ese lugar. No se puede suponer. Me acuerdo de cosas que me pasaron a mí, mediáticas y duras, como fue lo de mi viejo, era chico, se decían muchas mentiras... pasa, lo pasé. Después también tuve un problema con Rocío Guirao Díaz que había dicho que yo era gay y se encargó de pedir disculpas".
Sobre cómo se hace una escena caliente en el mundo de la ficción, Mariano sostuvo: "Se charla con el director. Siempre hay límites para hacer una escena. Uno sigue lo que dice el director".