En otro video, Migueles muestra una camioneta azul metálico de gran porte y comenta: “Es esta papá, mirá. Me vine a la Capital a buscar una plata y mirá, mirá lo que es rope (perro al revés)”.
Los investigadores también incorporaron imágenes de una propiedad con pileta de borde infinito, hidromasaje y fogonero. En la grabación, Migueles recorre el lugar mientras le habla a otra persona. “Bueno, tal como me pediste, como no viniste porque se ve que re chu… un hue… Ahí tenés, un fogonero. Después tenés acá el hidro, la pile, con el borde infinito. Y si no pasaste el lote 192, siempre el costado está abierto”, afirma.
Los videos quedaron anexados a la investigación principal, donde la Justicia analiza el patrimonio, los movimientos y las relaciones del entorno de Migueles en paralelo a las conversaciones sobre presuntas coimas y maniobras para destrabar importaciones mediante el sistema SIRA.
En otro de los videos se ve también un reloj de alta gama y una camioneta blanca 4x4.
La causa por las SIRA y el circuito paralelo bajo investigación
La investigación que llevan adelante el fiscal Franco Picardi y el juez Ariel Lijo se centra en presuntas maniobras para acceder al dólar oficial y acelerar autorizaciones de importación durante el último cepo cambiario. El expediente apunta a un supuesto “circuito paralelo” que habría operado entre 2022 y 2023 mediante gestores, financistas y presuntos contactos con influencia dentro del sistema SIRA.
La causa tomó impulso tras el análisis de los teléfonos secuestrados a Martín Migueles, ex socio y amigo de Elías Piccirillo. De esos dispositivos surgieron chats, audios, formularios y conversaciones donde se hablaba de porcentajes, plazos y pagos vinculados a aprobaciones de importación.
Según el expediente, las presuntas coimas oscilaban entre el 10% y el 15% del monto involucrado y se calculaban sobre el valor del dólar blue. Los investigadores sostienen que el esquema prometía destrabar permisos en apenas una semana o diez días, cuando esos trámites podían tardar varios meses.
La Justicia ya investiga a más de 50 personas y empresas. En los últimos días, además, Lijo ordenó nuevos allanamientos sobre empresarios ligados al mundo financiero luego de que se levantara el secreto de sumario de una parte de la causa.