Pero la participación de Marisa y Paloma no terminó con aquella conversación. Según reveló, ambas debieron declarar ante la Justicia durante el proceso iniciado tras la denuncia contra Darío Giordano. De esa manera, madre e hija quedaron involucradas en una instancia judicial que, según su relato, comenzó a partir de la preocupación por el estado emocional de Valentín y de la decisión de no ignorar sus señales de sufrimiento.
Por qué el nieto de Gustavo Yankelevich tardó 12 años en contar el infierno que habría vivido con su padre
Tras el conmovedor relato de Valentín Yankelevich, quien contó los episodios de violencia física y psicológica que habría sufrido por parte de su padre luego de la muerte de Romina Yan, Gustavo Yankelevich decidió hablar públicamente este lunes en Intrusos (América TV). Durante la entrevista, el productor respaldó a sus nietos y reconstruyó cómo se desarrollaron los acontecimientos, de qué manera intervino para ayudarlos y cuáles fueron las razones que los llevaron a contar su historia después de 12 años.
"Los chicos hubieran querido hablar desde el primer día", afirmó el empresario al iniciar la conversación. En ese sentido, recordó que en su momento les pidió a Rodrigo Lussich y Adrián Pallares que no difundieran la información para preservar a los jóvenes y permitir que "la Justicia pudiera manejarse libre del tema mediático o público". También explicó que, durante los primeros meses, le otorgaron la tenencia de Franco y Valentín por un período de tres meses, mientras ambos eran "monitoreaban todos los días". Por ese motivo, consideró que hacer público lo que sucedía en aquella etapa "hubiera sido un desastre". "Íbamos a tribunales y entonces no podíamos hablar, no se podía decir, aunque los chicos tenían ganas de decir su verdad, que era la verdad", expresó.
Más adelante, Yankelevich precisó que la tenencia definitiva llegó cuando ya habían transcurrido tres años y medio. "Y cuando me dieron la tenencia definitiva, ya habían pasado tres años y medio. Ya Franco tenía 18 años ahí, y Azul estaba en el colegio. Valen también, pero a Valen no le importaba hablar o decir, pero sí le importaba a su hermana. A los dos le importaba a su hermana, a Franco y a Valentín, y a mí, a todos. Y por eso no se habló, hasta que Azul no terminara el colegio", remarcó, visiblemente emocionado y al borde del llanto.
Por último, el productor se refirió a la postura de Azul y explicó por qué su situación fue determinante para que la historia permaneciera en silencio durante tanto tiempo. "Azul terminó el colegio ya hace un año y medio, que está viviendo ahora en Estados Unidos, está estudiando allá. Y ellos lo hablaron con Azul y le dijeron, 'mirá, nosotros tenemos necesidad de contar nuestra historia. Y ella los entendió", reveló. De esta manera, dejó en claro que la decisión de hablar públicamente estuvo vinculada con el deseo de sus nietos de contar lo vivido, pero también con la intención de proteger a su hermana hasta que pudiera finalizar sus estudios.