"Nos gusta viajar. Sentimos que es un placer que los dos tenemos. Nosotros entendemos a la pareja como una situación que tiene que ser sostenida en el tiempo, para la cual hay que trabajar, y una manera de hacerlo es contar con nuestra intimidad más allá de los chicos; más allá de la distancia. Entonces cuando tenemos estos momentos los aprovechamos mucho", explicó la actriz a la revista.
"Acá descubrimos que somos muy desordenados, que a mí me gusta el agua pero no tanto como a Ramiro, que es como un ser medio acuático. La verdad es que compartimos todo. Eso es lo que tienen estos destinos también, por más que él esté en el mar y yo esté leyendo en la playa nos mantenemos conectados y compartiendo un momento de disfrute", convino.