Luego, ofreció consejos a las mujeres ante el intento de acoso: "A la segunda que te digan algo le decís 'flaco, no me lo digas más'. O le decís al jefe o a alguien. Tristán no era el dueño del programa o productor. Era un compañero, ¿qué poder tenía él? No me gusta que se le falte el respeto a la gente grande del medio. Hay que entender que es otra época. Si vos le das un piecito al tipo, él aprovecha. Y si te arrepentís no podés mirar para atrás". Y añadió: "Cuando vas a laburar y hay respeto y no estás en el papel de putona no te pasan esas cosas. A mí no me pasó nunca".
"Vi chicas regalándose a productores o humoristas para tener más lugar, permitiéndoles que Santiago Bal les toque la cola, y era consentido. No estoy diciendo que Santiago Bal sea acosador, pero hay mujeres que se regalan y saben que es casado y se lo coquetean para tener un lugar ahí. Una mina linda aprovecha que es linda y el tipo que está en un cargo en una oficina y viene la chica a buscar trabajo, también aprovechará. ¿Vamos a frenar eso? No lo vamos a frenar nunca, es una pavada lo que están hablando, va a seguir así toda la vida y va a depender de que diga que sí o no", concluyó.