
"Desde el principio Jorge me apoyó invitándome generosamente a sus variados programas de televisión, abriéndome su casa y haciéndome el incomparable regalo de su humor, su cultura y su inteligencia. Como todos los sabios, empezaba por reírse de sí mismo, para ya luego reírse de todo lo divino y lo humano. Era un lujo estar con él", expresó Joaquín Sabina en el 10 aniversario de la muerte de Jorge Guinzburg.
El 12 de marzo de 2008, la vida del animador, productor, escritor y periodista se apagaba definitivamente. Con 59 años dejó una impronta muy fuerte en el mundo de la televisión, la gráfica y el teatro.
Fue uno de los engranajes clave de "La Noticia Rebelde", un programa que revolucionó la televisión y la forma de hacer humor. Y el eje sobre el que giraban "La Biblia y el Calefón" y "Mañanas Informales", los dos ciclos que le dieron el reconocimiento de las audiencias masivas y también varios galardones, como los ocho Premios Clarín Espectáculos y diez Martín Fierro que cosechó a lo largo de su exitosa carrera.