El mundo de los empresas PyMES es un volcán en erupción. La lava hirviendo sigue descendiendo y transformando todo a su paso.

Las empresas que inviertan en fracasos tendrán mejores habilidades para reinventarse en el futuro
El mundo de los empresas PyMES es un volcán en erupción. La lava hirviendo sigue descendiendo y transformando todo a su paso.
Algunos empresarios lograron refugiarse, otros se reinventaron y muchos otros aún sufren sus consecuencias.
El mundo que conocimos ya no existe más, y la pandemia no es la única responsable. Las innovaciones, transformaciones y disrupciones que se están gestando atravesarán todas las industrias. Las consecuencias a largo plazo, serán mucho más dramáticas que los efectos del coronavirus.
En pocos años, los autos se fabricarán sin parabrisas, y ya no será necesario lavarlos, gracias la nanotecnología.
El blockchain (la tecnología detrás de las criptomonedas) inició el fin de los escribanos; la automatización, el big data, la inteligencia articial, la economía circular ya lo están cambiando todo y no quiero seguir para no abrumarlo.
Frente a esto, quienes decidan invertir en fracasos serán los que tengan más habilidades para reinventarse.
Invertir en fracaso significa entrenar a los equipos a buscar soluciones innovadoras más allá de los resultados. Seamos honestos, ¿cuánto dinero invirtió (y dilapidó) en los últimos años buscando nuevos productos, innovaciones y estrategias?
En su PyME tiene (o tenía) un presupuesto destinado a experimentar soluciones o todo lo mide si vende o no vende. ¿Cuánto tiempo invierte (o invertía antes de la pandemia) en probar cosas?
Marcelo y Fátima son los fundadores de Instalaciones Patagónicas, en 2020 no sabían que era un live de Instagram. Una de sus empleados le sugirió empezar a hacer entrevistas. Ellos primero se negaron, “para qué”, “quién lo iba a ver” y una serie de excusas más hasta que dijeron “probemos”
Usted se preguntará: ¿esta es la gran innovación e idea inspiradora de este artículo?
No me deje. Le cuento el final. Ahora Instalaciones Patagónicas se convirtió en una empresa internacional. De instalar calderas en la patagonia, ahora está por exportar conocimiento a todo el mundo.
Al principio los “lives” eran un fracaso. Los veían un puñado de personas. Pero ellos insistieron y comenzaron a conectarse con instaladores latinos de todo el mundo. Y fue allí donde comenzó a nacer una escuela de instalaciones. Cursos on line para todo el mundo.
Una sencilla experimentación, algunas horas de la semana como inversión, y la gran oportunidad para cobrar en dólares y dejar de depender 100 por 100 de la economía argentina. No hay que ser Steve Jobs para encontrarle la vuelta.
La primera. Si usted como líder cree que la propuesta de su equipo no va a funcionar, entonces es el gran indicio para que lo hagan.
Y si el resultado es el fracaso, en vez de condenarlo y decir “te dije” celebre y festeje. Ese paso en falso, seguro traerá enseñanzas, invitará a sus equipos a experimentar y jugar hasta encontrar esa luz, que, quien sabe, se convierta en su gran reinvención.
Segundo. Su empresa, aunque sea usted un autoempleado, debe hacer de la micro experimentación y el micro fracaso un hábito. Todas las semanas tiene que probar en todas las áreas de la empresa en chiquito.
Le cuento un caso personal, yo no envío más pdf o mail con mis propuestas de consultorías de comunicación. Envío una video presentación. Al principio no me iba bien, hasta que diseñé una versión ganadora y ahora dupliqué las conversiones.
Tercero. Ante la duda, probarlo. Nunca, pero nunca se quede con, “qué hubiera pasado si”. Pruebelo.
Y cuarto. Sea muy claro con sus equipos. Una cosa es fracasar sobre lo nuevo y otra ser indulgente y piadoso con los errores. Las distracciones son imperdonables.
No le puedo asegurar que si fracasa todas las semanas usted encontrará un nuevo camino, pero sí le puedo asegurar que sino experimenta, invierte tiempo y dinero e incentiva a sus equipos a fracasar y reinventarse, alguien o una innovación lo hará por usted.
Y eso fracaso, usted ya sabe, no es para celebrar.