Allí fue cuando, un tanto enojado Santiago Maratea dio cuenta que "Ahí tenía todas mis tarjetas de débito y de crédito, que ya las había perdido y me mandaron de Visa dos de urgencia. También perdí las llaves del Airbnb, entonces llamo al teléfono de emergencia que me habían dado y no me atendió nadie en toda la noche, y dormí en la calle. En realidad no dormí, pero estuve sentado en la calle llamando toda la noche con el culo cuadrado".
Así fue recién a las 10 de la mañana lo atendieron las dueñas del departamento donde está parando, tras los insistentes mensajes de sus millones de seguidores de Instagram que bombardearon a las españolas para que socorrieran a Maratea.
El final de la odisea de Santiago Maratea en España
Pasadas ya unas cuantas horas, el influencer argentino volvió a recurrir a sus historias de Instagram para compartir el final de esta odisea que lo mantuvo en vilo durante toda una noche, a la buena de Dios a miles de kilómetros de Argentina.
Así, contó que después del intercambio de palabras con las dueñas del departamento, había vuelto a hablar con una de las ellas y le pidieron disculpas. "Hablé con Ana, una de ellas, media hora por teléfono, y es divina", relató Santi mientras caminaba por las calles de Barcelona.