Lejos de aceptar la decisión, la mujer llevó el reclamo a la Justicia y pidió una indemnización total de $6.081.250. En ese monto incluyó el valor de las ruedas, gastos derivados de la imposibilidad de utilizar el vehículo, daño moral y daño punitivo.
La demandante sostuvo que la póliza estaba vigente, que había denunciado el supuesto robo dentro de los plazos correspondientes y que la compañía había incumplido sus obligaciones al negarse a cubrir el siniestro.
Pero la aseguradora mantuvo su postura: para la empresa, nunca se había probado que el robo hubiera ocurrido.
Uno de los principales puntos cuestionados fue la falta de elementos que respaldaran la denuncia. La mujer no presentó una denuncia penal ratificada ni aportó testigos que pudieran confirmar lo ocurrido. Las fotografías del vehículo, por sí solas, tampoco fueron consideradas suficientes.
Durante el proceso, la compañía le solicitó documentación y datos adicionales, entre ellos la denuncia policial y la identificación de personas que pudieran haber presenciado o conocido las circunstancias del supuesto robo. Según surge del expediente, esos elementos nunca fueron aportados de manera suficiente.
La situación terminó complicándose todavía más cuando la causa penal fue archivada debido a que la denuncia no fue ratificada.
Con todos esos elementos sobre la mesa, el Juzgado en lo Civil y Comercial N° 6 de Mar del Plata rechazó la demanda.
La magistrada consideró que, aunque se trataba de una relación de consumo y existía una póliza que contemplaba el robo o hurto parcial, la mujer tenía que demostrar que el siniestro efectivamente había ocurrido. La denuncia administrativa y las fotografías no alcanzaron para acreditar el hecho.
El fallo también destacó el deber de colaboración que tiene una persona asegurada cuando denuncia un siniestro. Para la Justicia, la compañía tenía derecho a solicitar información que permitiera verificar lo ocurrido antes de decidir si correspondía pagar la cobertura.
Así, el tribunal concluyó que no quedó probado el supuesto robo de las tres ruedas ni un incumplimiento contractual por parte de la aseguradora.
La mujer, finalmente, no consiguió la indemnización que reclamaba y la compañía quedó eximida de pagar los más de seis millones de pesos solicitados.
Foto ilustradora de la noticia, no es del expediente.