Comenzó el juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa asesinado en 2020 en una salida de un boliche en Villa Gesell. En la primera jornada declaró el papá del joven y sorprendió la actitud de unos de los acusados.

Comenzó el juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa asesinado en 2020 en una salida de un boliche en Villa Gesell. En la primera jornada declaró el papá del joven y sorprendió la actitud de unos de los acusados.
Máximo Thomsen es el rugbier que está más complicado por las pruebas que otorgaron las cámaras de seguridad y se mostró quebrado en llanto cuando comenzó a escuchar la declaración de Silvino Báez, el papá de Fernando.
Según el canal de noticias TN, el joven se secó las lágrimas mientras el hombre relataba el horror que vivió cuando la policía le informó que su hijo había sido asesinado.
Las declaraciones de Silvino y de Graciela Sosa, la mamá de Fernando Báez Sosa, no fueron transmitidas por el canal oficial de la Corte Suprema de Justicia de la provincia de Buenos Aires.
Además de Thomsen; se está juzgando a Lucas, Ciro y Luciano Pertossi; Ayrton Viollaz; Matías Benicelli; Enzo Comelli y Blas Cinalli también acusado del asesinato.
Del juicio no son parte Alejo Milanesi y Juan Pedro Guarino, quienes estaban pasando sus vacaciones con los demás rugbiers pero no habrían participado del homicidio, según lo que investigó la fiscalía.
Oscar, quien era el suegro de Fernando Báez Sosa, declarará este martes como testigo ante el Tribunal de Dolores que juzga a los ocho rugbiers acusados por el crimen de enero del 2020 en Villa Gesell.
Junto a la declaración del hombre también están convocados a testificar nueve amigos de Fernando quienes son testigos directos de la golpiza que recibió el joven de 18 años frente al boliche Le Brique en el centro de la ciudad de Villa Gesell.
Asimismo, se especula con que en esta segunda audiencia también pueda declarar Julieta Rossi, la joven que era novia de Fernando al momento de ser asesinado.
Será la segunda audiencia de juicio y tal vez una de las más importantes, puesto que los testigos fueron observadores directos del ataque a Fernando esa madrugada en la que su grupo de amigos tuvo un altercado con los agresores dentro del boliche y luego en la puerta.
Para todo el juicio, está previsto la declaración de unos 130 testigos y la idea del Tribunal Oral Criminal 1 de Dolores es finalizar con la prueba de testigos el 18 de enero, día en que se cumple un nuevo aniversario del crimen y para lo cual está programada una marcha en la ciudad de Villa Gesell.