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Un caso

A 17 años de la desaparcion de Madeleine McCann, todas las pruebas apuntan al mismo sospechoso

Se cumplen un nuevo aniversario de un hecho que aún conmociona al mundo. En medio del misterio por un caso que sigue abierto, distintos indicios comprometen seriamente a un hombre detenido en Alemania.

por Roberto Adrián Maidana | 03 de mayo de 2024 - 10:44
A 17 años de la desaparcion de Madeleine McCann, todas las pruebas apuntan al mismo sospechoso

A 17 años de la desaparición de Madeleine McCann, sin un solo rastro (Foto: archivo).

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Conmoción mundial por la desaparición de Madeleine

La noticia en un mundo globalizado se conoció rápidamente en todo el planeta. Los medios reflejaban el interés por saber qué había pasado con una nena que estaba por cumplir 4 años, desaparecida de la habitación de un hotel ubicado en Praia da Luz, un lugar turístico de Portugal.

Por su apariencia angelical y rubia, se pensó que tal vez alguien podría habérsela llevado para venderla o entregarla a alguna pareja que pagara mucho dinero por ella. La policía de Portugal recibió la colaboración del Scotland Yard británico.

Sin embargo, la investigación, que duró semanas en la zona del Algarve, en el sur portugués, no pudo avanzar ni un milímetro. Jamás se encontró nada de ella, ni su ropa, ni pertenencia alguna. Tampoco hubo algún llamado pidiendo un rescate. Y menos todavía, los enormes operativos buscando un cuerpo sin vida de una pequeña niña pudieron encontrar sus restos, en la hipótesis de que hubiera sido asesinada.

Entonces, la investigación, se volvió sobre la familia.

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Los padres de Madeleine McCann también fueron sospechosos en el inicio de la investigación (Foto: Gentileza Daily Mail).

Los padres de Madeleine, los primeros sospechosos

Kate y Gerry McCann, sus padres, aparecían en todos los medios de la prensa mundial con fotos de la niña para que cualquiera que pudiera verla en algún lugar avisara de inmediato. Pero al no tener otra línea de prueba, la policía comenzó a sospechar de los padres. Fueron puestos bajo investigación hasta por la propia Scotland Yard. El argumento era simple: ¿no podrían los padres haber fraguado todo, con una salida a comer, porque tenían intención de deshacerse de la niña?

Esa hipótesis, incluso, se debatía entre las personas de a pie. No era la primera vez que los progenitores, por razones incomprensibles, asesinaban a uno de sus hijos y montaban un escenario para ocultar su crimen.

Los padres enfrentaron a la policía y a los rumores. Les costó meses, pero lograron demostrar que su acción fue transparente en todo momento. Solo se les podía reprochar que dejaron a la niña -todavía casi un bebé- durmiendo mientras salieron a comer (dentro del mismo hotel). Solo eso.

Kate pasó a ser sospechosa el 6 de septiembre de 2007. Su interrogatorio duró casi 11 horas. Su esposo, Gerry, estuvo 9 horas respondiendo preguntas a fiscales y policías. En marzo de 2008, se les pidió públicamente disculpas por haber sospechado de ellos sin prueba alguna.

Los años pasaron y los padres se resisten a darla por muerta, aunque eso sostiene la investigación. Incluso, con ayuda de la tecnología, presentaron retratos posibles sobre su rostro ya como una joven adolescente. No obstante, jamás hubo ninguna pista.

Hasta que, por casualidad, se llegó a otra persona, que desde hace años no hace más que sumar indicios en su contra.

Caso Madeleine: todas las pistas conducen a Brueckner

Su nombre es Christian Brueckner. Ahora tiene 47 años. Cuando desapareció Maddie, tenía 30 y estaba viviendo en el sur de Portugal. Es alemán, pero hizo amistades temporales con varias personas de su misma nacionalidad y también británicos.

En el año 2017, Brueckner fue detenido en Bélgica por un crimen sexual. La policía alemana pidió su extradición para juzgarlo y allí surgió la conexión con el caso McCann.

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Christian Brueckener, está preso y es el principal sospechoso por la desaparición de la niña McCann (Foto: archivo).

Brueckner fue llevado a juicio y condenado por violar a una mujer septuagenaria en una fecha entre los años 2000 y 2006 y en el sur de Portugal. Fue inevitable unir su caso con el de la desaparición de Madeleine.

La policía lusa y la británica volvieron a recorrer -tantos años más tarde- la zona del Algarve. Allí recolectaron datos sospechosos sobre Brueckner, ya cumpliendo condena en Alemania.

En la casa que ocupó en Portugal se encontraron documentos, pasaportes y dinero que le robaba en hoteles a pasajeros y turistas. También hallaron ropas de mujeres de diferentes edades, aunque ninguna pudo ser identificada como perteneciente a Madeleine.

Además, surgieron dos testigos que, muchos años más tarde, se animaron a contar lo que conocían del principal sospechoso.

Relatos coincidentes sobre el sospechoso del caso Madeleine

Uno de ellos también es alemán. Se llama Helge Büsching, de 52 años en la actualidad, quien compartió un tiempo con Brueckner en su casa en la zona de Praia da Luz. Contó que él vio las cosas que robaba de los turistas y que una vez le hizo una confesión que lo descolocó: Brueckner se jactaba de haber secuestrado y agredido sexualmente a una niña. Büsching dijo que allí sus caminos se separaron. Pero solo hace pocos años, rompió un silencio que pudo ser clave.

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Todos los casos de abusos, violaciones y desapariciones que se dieron en la región sur de Portugal. En el mismo tiempo en que estuvo allí el sospechoso Brueckner (Foto: A24.com).

El otro testimonio acaba de darlo a conocer un periodista de Sky News. Entrevistó a Ken Ralphs, un británico que también tuvo a un conocido en común con el sospechoso. En la nota, que se hizo en la misma zona en donde desapareció Maddie, Ralphs reveló: "Una noche, después de comer, estábamos sentados alrededor del fuego, tomándonos unas cervezas, y ya de madrugada, mi amigo empezó a llorar". Ante la repregunta inmediata del periodista, la respuesta fue: "Me confesó que había planeado con Christian robar a un niño de Praia da Luz perteneciente a una familia rica".

Ralphs dice que le aconsejó separarse de Brueckner y no ayudarlo en ese plan. Pero indicó que ese amigo en común se mostraba como muy influenciable por el presunto sospechoso (¿asesino?) de Madeleine.

También dijo que en 2007 contó esta anécdota a la policía y la repitió en 2020, pero que no sabe qué se hizo oficialmente con esos datos.

Lo único que se sabe es que ya pasaron 17 años desde el secuestro de Madeleine McCann. La policía presume que fue asesinada, mientras sus padres aún buscan la verdad. Si llegara a estar viva -cosa muy improbable- estaría a punto de cumplir 21 años.

La investigación de tres países (Alemania, Portugal y Gran Bretaña), mientras tanto, está como en la noche del 3 de mayo de 2007: sin una sola pista sobre la pequeña Madeleine.

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