Un caso aún irresuelto

Madeleine McCann: una nueva pista podría incriminar al único sospechoso de su desaparición

Christian Brueckner está preso en Alemania. La policía de ese país investiga una pista que puede ser clave en el caso, mientras un ex amigo del acusado declarará como testigo por el caso que lleva 17 años de misterio.

Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
Nuevas pistas en Alemania podrían ayudar a esclarecer el misterio de la desaparición de Madeleine McCann en 2007 (Foto: gentileza The Sun).

Nuevas pistas en Alemania podrían ayudar a esclarecer el misterio de la desaparición de Madeleine McCann en 2007 (Foto: gentileza The Sun).

Los investigadores tienen en su poder una camioneta que perteneció al sospechoso en 2007, mientras estaba en Portugal. Ahora será peritada para ver si pueden hallar rastros de ADN a pesar del paso del tiempo. Por otra parte, la declaración de Helge Büsching, de 52 años, también despierta el interés de la investigación. Fue amigo de Brueckner al momento de la desaparición de Maddie McCann y sostuvo en reiteradas veces que el "mayor error" de su vida fue no haber denunciado hace muchos años a Brueckner.

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La policía y la justicia alemana buscan nuevas pistas para incriminar a Brueckner por la desaparición de Maddie McCann (Foto: archivo).

La policía y la justicia alemana buscan nuevas pistas para incriminar a Brueckner por la desaparición de Maddie McCann (Foto: archivo).

¿Rastros de Madeleine McCann en una van?

La policía germana logró llegar hasta una Sprinter Mercedes Benz que en 2007 fue propiedad de Brueckner. En ese momento estaba viviendo en Portugal y coincidió con la desaparición de Madeleine, cuando su familia llegó desde el Reino Unido para pasar unas vacaciones.

La van ahora está para ser peritada, aunque parece ser muy improbable que la búsqueda arroje un resultado positivo. Luego de 17 años, los investigadores quieren determinar si aún conserva en algún lugar rastros de ADN. Si los llegaran a hallar, los cotejarían de inmediato con los datos genéticos de la pequeña Madeleine. De coincidir, Brueckner estaría mucho más comprometido con la desaparición de la niña.

En Alemania replican la información publicada por el medio británico The Sun. Los investigadores se pusieron en contacto con un concesionario de automóviles de Braunschweig en el que Brueckner alquiló la Sprinter. Un empleado del concesionario de automóviles dijo que, a pesar de la limpieza y las reparaciones, aún sería posible que se encuentren rastros (ADN) de personas en ese vehículo.

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El vehículo que tenía Brueckner en 2007. La policía alemana la halló y buscará rastros de ADN de Madeleine McCann (Foto: gentileza The Sun).

El vehículo que tenía Brueckner en 2007. La policía alemana la halló y buscará rastros de ADN de Madeleine McCann (Foto: gentileza The Sun).

Christian Brueckner está preso en Alemania y sometido a juicio en un tribunal de Braunschweig. Se trata de tres casos de violación y dos casos de abuso sexual de niños. El caso Madeleine no encaja en ninguno de los aspectos del juicio porque jamás se supo nada de ella desde el 3 de mayo de 2007. El próximo día de la audiencia es este 3 de abril y allí se espera otro testimonio importante.

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La posada en el Algarve, el lugar de vacaciones elegido por la familia McCann en 2007. De allí desapareció Madeleine (Foto: gentileza The Sun).

La posada en el Algarve, el lugar de vacaciones elegido por la familia McCann en 2007. De allí desapareció Madeleine (Foto: gentileza The Sun).

Un amigo de Brueckner, otra clave en el caso Madeleine McCann

Helge Büsching, de 52 años en la actualidad, compartió un tiempo con Brueckner en Portugal, en la misma época en que desapareció la pequeña Maddie. En una primera declaración, lo calificó como "realmente peligroso" cuando dijo ante el tribunal que estaba convencido de que su antiguo amigo es responsable de la suerte final de la niña.

Büsching relató que cuando el caso McCann estaba en boca de todo el mundo, en una de sus charlas frecuentes, Brueckner se jactaba de haber secuestrado y agredido sexualmente a otra niña. Fue entonces que Büsching ató cabos y concluyó que Brueckner era la persona que la policía portuguesa y Scotland Yard buscaban sin suerte. También declaró que un día, inesperadamente, el sospechoso dejó todo lo que tenía y jamás volvió a verlo ni a saber de él.

Como lo consideraba una persona muy peligrosa, dijo que tenía miedo de denunciar a Brueckner por una posible represalia, por lo que guardó silencio por casi 20 años.

También él se encuentra detenido en Alemania, acusado de cometer crímenes con Brueckner en Portugal. Es por eso que en su primera presentación ante el tribunal declaró: "Uno de los peores errores de mi vida fue no haber denunciado a Brueckner en ese momento".