La crisis económica, profundizada por la pandemia de Covid-19, va dejando tras de sí un reguero de negocios gastronómicos quebrados. Esta vez le tocó a la icónica heladería del barrio porteño de Villa Devoto, la clásica "Monte Olivia", que supo abrir por primera vez sus persianas hace 55 años y, desde hoy, abandonó el espacio que supo ocupar.
