"Llegamos a la clínica con mi hija muy dolorida por el ojo. Como ella es muy respetuosa de la situación, no quiso entrar a la clínica y se quedó en la puerta. Entré yo, que tenía dos PCR negativos", contó Mariana en A24.
Y continuó su relato: "Me acerqué a la recepcionista y le dije que mi hija era Covid positivo y que tenia que ver un médico de urgencia por el ojo. Ahí comenzó una cadena de desconciertos. La recepcionista se puso muy nerviosa. Se levantó, se fue a consultar a alguien y volvió. Me dijo que no podían atender a mi hija, que volviera a mi casa y que llamará al SAME. Después dijo usted también se tiene que retirar porque es contacto estrecho".
"Si se niegan a atender a mi hija ahora mismo voy a llamar a un escribano para que venga a labrar un acta donde quede constancia que no quisieron atenderla", afirmó Mariana. "La gente cuando se enteró de que mi hija tenía Covid positivo comenzó a gritarme que me vaya. Había tres personas que me gritaban, una señora con el barbijo con la nariz al aire me exigía que me retirara". "No entiende que mi hija tiene un accidente", le gritaba Mariana con indignación a la señora que le reprochaba su presencia en el hospital. "Fue un desastre. Mi hija, que estaba en puerta, me gritaba desde afuera vamos, ma.", agregó indignada.
Tras esta amenaza, otra persona de la clínica salió y le dijo dijo que había un médico que se estaba preparando para atenderla.