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Yogurt griego: ¿Cómo hacerlo?

Yogurt griego: ¿Cómo hacerlo?

Además de los beneficios que implica para la salud del cuerpo humano, es un alimento muy sabroso y que se puede combinar con numerosos ingredientes, logrando así diversos postres originales. ¿Cómo hacer yogurt griego?

Ante la pregunta de cómo hacer yogurt griego, la respuesta es simple ya que su procedimiento también lo es. Es decir, no sólo requiere de pocos ingredientes, sino que la elaboración es sumamente sencilla.

¿Cuál es la diferencia entre el yogurt griego y el tradicional?

En términos prácticos, se puede afirmar que, en lo que se refiere a la elaboración doméstica tanto del yogurt griego como del normal o tradicional, las diferencias son mínimas.

De hecho, los pasos para elaborar ambos coinciden casi en su totalidad. La diferencia radica en que, al hablar del yogurt griego, se requiere de un ingrediente más y, a la vez, se debe realizar un proceso para extraer el líquido que se presenta en el yogurt normal en pequeñas proporciones, lo que se conoce como suero.

En consecuencia, la diferencia también se puede apreciar en la consistencia de ambos tipos de yogurt debido a que el griego, al disponer de menos suero, posee una presentación más bien cremosa y más sólida que el yogurt normal.

¿Cuáles son los ingredientes que se necesitan para hacer yogurt griego?

Para hacer yogurt griego de forma casera se requiere de tres ingredientes: un litro de leche entera, tres cucharadas grandes de leche en polvo y un yogurt natural, es decir, sin azúcar ni ningún tipo de sabor. De este último, en función de las cantidades de leche mencionadas, se necesitan unos ciento veinte gramos aproximadamente, que es la cantidad con la que cuentan los envases tradicionales de yogurt.

Antes de continuar, es importante destacar que la leche debe ser entera. No obstante, es posible elaborar yogurt griego descremado, aunque es posible que éste no quede con la misma consistencia que el entero. En el caso de que se opte por esto último, cada uno de los ingredientes debe ser descremado, es decir, tanto la leche en polvo como la líquida y el yogurt natural.

¿Cuáles son los pasos a seguir para hacer yogurt griego?

En primer lugar, lo que se debe hacer es poner en una olla el litro de leche líquida y las tres cucharadas grandes de leche en polvo, y batir hasta que ambas queden perfectamente integradas.

Una vez logrado esto, hay que poner la olla al fuego para que el líquido caliente. En este punto es importante saber que la leche no debe hervir, por lo que se debe prestar suma atención para evitar que esto suceda. En cambio, la leche debe alcanzar una temperatura de entre sesenta y setenta grados centígrados.

En el caso de no disponer de un termómetro de cocina, una forma bastante práctica de medir la temperatura de la leche consiste en sumergir una parte del dedo meñique de la mano dentro de ella y contar el tiempo transcurrido.

Si entre los cinco y los diez segundos se debe quitar el dedo del líquido como consecuencia del calor recibido, significa que el mismo ya dispone de la temperatura indicada.

Retirada la olla del fuego, el siguiente paso consiste en agregar el contenido del pote de yogurt natural y mezclar bien ambos ingredientes para que luego comience a producirse el proceso químico a través del cual la leche, por efecto de las bacterias benignas conocidas como “lactobacilos”, se convierte en yogurt.

Finalizada la mezcla, ésta se debe traspasar a algún recipiente que se pueda cerrar de manera hermética durante varias horas y que, en lo posible, tenga la capacidad de conservar la temperatura.

Lo ideal sería que la mezcla permanezca alrededor de doce horas a una temperatura que oscile entre los cuarenta y los cuarenta y cinco grados centígrados. Esto se debe a que dicha temperatura facilita el proceso químico que tiene como finalidad la elaboración del yogurt.

Por esto es importante también tener en cuenta que la misma debe quedar guardada en un lugar en el que no esté expuesta a corrientes de aire y a cambios abruptos de temperatura. Un sitio ideal, por ejemplo, es el horno de la cocina, siempre con la precaución de que se encuentre apagado.

Por lo contrario, si no se logra alcanzar la temperatura mencionada, la mezcla deberá permanecer en reposo aún por más tiempo. En otras palabras, cuanto menor sea la temperatura, mayor será la cantidad de tiempo requerido para la elaboración del yogurt.

Transcurrido el tiempo en cuestión, se podrá apreciar que la leche ya se ha convertido completamente en yogurt. No obstante, para obtener yogurt griego aún resta un paso, el de quitar el suero.

Para esta finalidad, lo más conveniente es apelar al uso de un colador lo suficientemente grande como para albergar en su totalidad el contenido del yogurt preparado. Si lo que se desea es no desaprovechar el líquido que se extraerá, el mismo debe estar colocado sobre otro recipiente para que éste contenga el suero.

Sobre este colador, a su vez, se debe colocar un paño de algodón que, por supuesto, debe encontrarse completamente limpio y sin olores. Una vez ubicado el trozo de tela sobre el colador, se debe volcar el contenido del yogurt y envolverlo para que filtre el líquido de manera óptima.

Para que el yogurt escurra completamente su suero, se lo debe dejar por varias horas, por lo que es preciso que el mismo se guarde en la heladera para evitar que corte la cadena de frío y se ponga en mal estado.

Por último, transcurrido el tiempo necesario, se debe retirar el yogurt del envoltorio y ubicarlo en algún recipiente donde quedará listo para ingerir, ya como yogurt griego.

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