Irreconocible

¿Qué son las constelaciones familiares?

¿Qué son las constelaciones familiares?

Para entender qué son las constelaciones familiares primero hay que saber el concepto de terapia alternativa. Esta forma de sanar, tratar o analizar un aspecto de la vida de cierta persona, no forma parte de las terapias convencionales o clínicamente aceptadas, sino que se basa en una creencia filosófica donde no existen certificados o aprobaciones estandarizadas.

¿Qué son las constelaciones familiares? Una de las tantas formas que existen para sanar vínculos quebrados entre integrantes de una familia, dejar ir rencores del pasado, mejorar el día a día, o simplemente darle significado a una incógnita relacionada a este tema.

Respecto a quiénes están calificados para impartir las prácticas de constelaciones familiares, se debe aclarar que existen talleres de formación, y que se trata siempre de personas muy interiorizadas en el tema que han leído y puesto en valor todos los ejercicios que esta milenaria técnica incluye y representa.

Una correcta definición de lo que es una Constelación Familiar sería: es un proceso terapéutico que se realiza en grupo y que trabaja sobre la parte más profunda de la conciencia.

Se basa sobre la teoría de que las personas poseen ciertos anclajes negativos inconscientes, que transmiten sentimientos dolorosos y de los cuales a veces no se sabe cómo desprender. Estos anclajes, conducen a menudo a reproducir determinados comportamientos y actitudes, o vivir ciertas situaciones negativas de forma repetida, sin que se llegue a saber muy bien cómo solucionarlo.

Las Constelaciones Familiares se realizan entre varias personas que no poseen ningún vínculo entre sí y que asisten a un mismo taller. Es importante aclarar que, aunque las Constelaciones Familiares se realizan en grupo, no se considera una Terapia de Grupo como tal, ya que la dinámica de trabajo es muy distinta. Como se aclaró en los primeros párrafos, nada tiene que ver con una técnica convencional de psicoterapia.

En cuanto a los orígenes de esta técnica, se debe mencionar a Bert Hellinger, psicoterapeuta alemán y ex sacerdote que desarrolló el método a mediados de la década de 1990 y es el fundador.

A lo largo de su trayectoria ha tratado y estudiado a familias durante más de medio siglo, y observó que muchas personas utilizan inconscientemente patrones familiares destructivos que solo conducen hacia la ansiedad, la depresión, la ira, la culpa, la soledad, el alcoholismo e incluso la enfermedad como una forma de “pertenencia”.

La teoría básica plantea que, unido por un amor profundo, un niño a menudo sacrifica sus propios intereses en un vano intento de aliviar el sufrimiento de un padre u otro miembro de la familia. Esta situación seguramente le resulta muy común de interpretar a cualquier lector.

Las Constelaciones Familiares entonces, permiten romper estos patrones para que logre vivir de una forma más consciente, sana, feliz y sobretodo plena. Los resultados pueden ser un verdadero cambio de vida, y de vínculos dentro de cualquier familia.

El procedimiento es el siguiente: se reúnen varias personas incluyendo el constelador (terapeuta), y se realizan sesiones que duran una mañana o una tarde.

En un taller que no requiere de acondicionamiento especial sino que solo debe ser amplio, se constelan de 3 a 6 personas, dependiendo de la organización con que previamente se haya estructurado el grupo.

Cada asistente dispondrá de su turno para “constelar”, que es como se le llama al acto de la terapia. Su constelación durará aproximadamente una hora. Durante la constelación, las demás personas pasan a formar parte activa de la terapia, ya que pueden a ser escogidas para representar las vivencias del inconsciente de la persona que está constelando.

Después de cada turno de constelación se suele hacer una pausa de aproximadamente 10 minutos para descansar y se continúa con la siguiente. De esta manera la dinámica de trabajo es continua y cada persona que asiste realiza un trabajo personal y grupal, sin que nadie se quede a un costado solo observando.

No es necesario que una persona que asista tenga que tener algún tipo de conocimiento sobre las constelaciones, ya que justamente la forma de trabajar es ordenada y al mismo tiempo muy experimental y creativa.

Para concluir, cada persona que asiste a un taller de constelaciones familiares realiza un trabajo personal, tanto en su constelación como en la de los demás compañeros allí presentes: es muy común sentir que el rol o roles que ha experimenta cada persona como representante, está relacionado con aspectos de su vida e historia personal.

La técnica es sin dudas maravillosa y son muchas las personas que aseguran haber notado cambios extraordinarios en su vida luego de realizar las sesiones de constelaciones familiares.

Respecto a dónde hacerlo, existen muchos centros terapéuticos, o espacios de contención donde se dictan estos talleres. La ciudad de La Plata, en la provincia de Buenos Aires, alberga uno de los lugares más calificados y profesionales para desarrollar constelaciones familiares “en serio”, de la mano de grandes terapeutas muy comprometidos con las disciplinas que ofrecen a los visitantes.

Hoy en día, la tecnología ha avanzado tanto que hasta se pueden llevar a cabo constelaciones familiares online en videollamadas en grupo. Si bien es una facilidad y comodidad para personas que se encuentran alejadas, siempre se recomienda vivir la experiencia físicamente en persona.