Saber cuál es la mejor depiladora depende de muchos factores. Por empezar, no todas las pieles son iguales y, por ende, no receptan del mismo modo los materiales con los que se emplean los distintos sistemas de depilación.

Saber cuál es la mejor depiladora depende de muchos factores. Por empezar, no todas las pieles son iguales y, por ende, no receptan del mismo modo los materiales con los que se emplean los distintos sistemas de depilación.
Por lo tanto, a la pregunta cuál es la mejor depiladora, sólo le caben respuestas que describen los distintos métodos, sus ventajas y desventajas, además de curiosidades que podrían resultar de interés al momento de escoger el formato ideal.
Estos dispositivos son de lo más cómodos y prácticos que puede existir. Y es que con solo enchufarlos, en pocos segundos, se puede obtener una depilación del vello de raíz que deja la piel suave y renovada.
Las marcas de electrodomésticos han lanzado diferentes productos para depilación en casa. Mangos flexibles, linterna en la base, sistema de hojas múltiples, cabezales para llenar con gel hidratante o cremas calmantes y diferentes niveles de velocidad y potencia son solo algunas de las características que presentan estos modernos equipos que cuentan con garantía y la posibilidad de ser abonados en cuotas.
Sin dudas, se trata de uno de los sistemas favoritos para lograr una depilación perfecta. Solo debe tener especial cuidado en las pieles que son demasiado finas o sensibles por posibles cuadros de irritación que la fricción podría generar.
Es uno de los métodos más comunes y tradicionales para una depilación de raíz. Existen diferentes tipos de cera (que se pueden distinguir por su color, espesor, y textura). Los sistemas son casi siempre los mismos: la cera se calienta para poder convertirse en una pasta líquida, se esparce sobre toda la superficie cuyo vello se quiera retirar, se deja secar hasta transformarse en una especie de cáscara resistente y luego se extrae de un “tirón”.
Es un sistema muy elegido porque con el transcurso de los años va debilitando las raíces del folículo piloso, pero a su vez le da a la piel una sensación de flacidez e irregularidad en la epidermis.
La crema depilatoria es ideal para ocasiones en las que se está apurado y se desea una depilación efectiva. Incluso también es muy elegida por las personas que sufren el clásico dolor de otros sistemas, y quieren acabar rápidamente con la tarea.
Solo se siente un leve picor mientras la crema trabaja quemando las raíces del pelo. Es importante tener en cuenta que las cremas depilatorias, más allá de todas las variedades que existen, no eliminan el vello de raíz sino que realizan una especie de recorte, cuyo efecto durará como mucho unos ocho días.
Las fórmulas actuales vienen enriquecidas con componentes como el aloe vera, que hidratan la piel y reconstruye la barrera cutánea luego del proceso de depilación.
Las bandas frías, en cambio, sí remueven el vello de raíz. Pero el dolor que producen, según testimonios, es mucho mayor. Una especie de material adherente y pegajoso retiene cada uno de los pelos y luego, con el mismo tirón necesario para remover la cera, se elimina del cuerpo.
Se trata de una opción mucho más práctica, cómoda y portátil que otras. Pero para quienes sufren el dolor de la depilación en medidas exageradas queda fuera de alternativa.
Son famosas, efectivas y muy cómodas. Las hojas de afeitar o “maquinitas” se llevan a cualquier lado, se compran en todos los mercados, y se pueden usar varias veces (se recomienda limpiar las hojas con discos de algodón embebidos en alcohol entre un uso y otro para una correcta desinfección del elemento).
La principal y conocida desventaja de este sistema es que no remueve el vello de raíz, sino que lo deja recortado. Los primeros días, la piel se sentirá suave y libre de pelo. Pero luego, las raíces se endurecerán pudiendo ocasionar “encarnados”.
Lo más cómodo y atractivo de las máquinas de afeitar es que no duelen en absoluto, son muy económicas, y se pueden usar en la ducha sobre la piel enjabonada en espuma humectante.
Y, por último, uno de los métodos más amados, la depilación definitiva. Este sistema consiste en la aplicación de rayos láser sobre las células que dan origen a cada uno de los folículos pilosos.
Las ventajas son lógicas: una vez finalizado el tratamiento la tarea de depilarse pasará al olvido. Es como una especie de sueño hecho realidad para todas aquellas personas que padecen dicha situación.
Sin embargo, como desventajas principales, el tratamiento puede ser doloroso en ocasiones, los costos son muy elevados y se abonan por sesión, y el período de láseres puede tardar bastante tiempo hasta llegar a la meta.
Saber cuál es la mejor depiladora entonces quedará a criterio de cada persona y cada tipo de piel. Lo positivo es que existen muchas alternativas disponibles en el mercado y las tecnologías siguen trabajando en este tema.
Otra opción que algunas mujeres están comenzando a barajar, es simplemente no depilarse y dejar el vello al natural. Por razones culturales esta elección se está imponiendo mucho en Argentina y otros países de América Latina.