Gracias al descubrimiento y denuncia de una vecina, 420 caballos pudieron ser rescatados de un predio en Ezeiza. El dueño del lugar, Raúl Onorato, tenía a los animales en un estado paupérrimo a tal punto de que muchos tenían signos de desnutrición y había 25 cadáveres tendidos en el campo. Al momento de ser confrontado por la policía bonaerense, Onorato aseguró que la secretaría de Agroindustria le había dado a los equinos para que los cuide.
