Santutu y c0ker son dos claros ejemplos: influencers argentinos que no superan los 25 años y que fueron duramente criticados por incitar a sus seguidores a hacer apuestas en plataformas de juego ilegal. Pero no son los únicos, el caudal de personas famosas que estimulan a que los usuarios inserten dinero en los operadores es realmente abrumador. En el ranking de las actividades más populares, las apuestas deportivas y las tragamonedas llevan la delantera.
La polémica no tardó en llegar; los índices de ludopatía infantil se dispararon dejando en evidencia el surgimiento de un problema que no puede ser pospuesto por las autoridades. El Gobierno porteño intimó a influencers para que cesen la promoción de publicidades de operadores de juego y apuestas online en sus redes sociales con la advertencia de iniciar acciones legales. Las cartas fueron enviadas a través de LOTBA, la Lotería a cargo de regular el rubro en la Ciudad.
¿Qué más está haciendo el Gobierno?
Al no existir una ley que legisle el juego online a nivel nacional, el escenario para su regulación se complejiza. Cada autoridad provincial debe posicionarse frente al problema para tomar cartas en el asunto y darle combate a la ludopatía. Las voces de las distintas organizaciones y dirigentes sociales se alzan en Buenos Aires y presionan a los agentes políticos a implementar acciones que atiendan la materia.
Además de las intimaciones enviadas a los influencers, el Gobierno de la Ciudad impulsó una serie de medidas para combatir la ludopatía infantil. Entre las más relevantes, se han suspendido todos los convenios con potenciales casas de apuestas. También se están llevando a cabo talleres de capacitación para adultos en escuelas con motivo de brindar herramientas para prevenir el juego, dentro y fuera de las aulas.
Pero, ¿son suficientes las medidas tomadas? la pregunta estimula la reflexión respecto al lugar que le ha dado el Gobierno a la penetración de la industria del juego online. Es cierto que las plataformas legales utilizan herramientas de cuidado como la autoexclusión y los filtros para menores de 18 años. Sin embargo, ya han salido a la luz casos de jóvenes que se registran en casinos online con los datos de sus padres.
Por otro lado, ¿qué tan adulto es un joven de 18 años, que recién está bosquejando su futuro, como para insertarse de lleno en una modalidad de entretenimiento que puede poner en riesgo su estabilidad financiera? Asimismo, ¿qué estabilidad financiera tiene un joven de 18 años, considerando la situación socioeconómica que atraviesa el país? Son muchas las preguntas y, por ahora, pocas las respuestas.
Lo que sí se sabe es que el juego online ya forma parte de los hábitos de la sociedad. El desafío más grande para las arcas estatales viene de la mano de las medidas que se tomen para eliminar toda plataforma ilícita, espacios peligrosos que no garantizan ningún tipo de cuidado a los jugadores, así como mayor difusión sobre concientización y prevención del juego online garantizando el consumo sano del juego en operadores legales.
(*) Rocío Menéndez es especialista en juegos de casino y marketing corporativo, con formación en comunicación y marketing. En Estafa.info, se dedica a proporcionar análisis rigurosos sobre juegos de casino, bonos, y tendencias en el mercado de casinos online.