Tras el paro de subte de tres horas en todas las líneas que se llevó a cabo este miércoles, ahora los metrodelegados amenazan con paralizar el servicio una vez más, pero esta vez "por tiempo indeterminado".

Metrodelegados amenazan con un nuevo paro de subte por tiempo indeterminado. (Foto: archivo)
Tras el paro de subte de tres horas en todas las líneas que se llevó a cabo este miércoles, ahora los metrodelegados amenazan con paralizar el servicio una vez más, pero esta vez "por tiempo indeterminado".
Se trata de una protesta por la presencia de asbesto en las formaciones y por la falta de una recomposición salarial adecuada para los trabajadores del sector. "Con la platita de los trabajadores no se jode", advirtió hace instantes Néstor Segovia, secretario general de la Asociación gremial de trabajadores del Subterráneo y Premetro.
"Estamos tan preocupados como el primer día. La semana que viene vamos a agudizar las protestas", adelantó Segovia, que apuntó a una "maniobra dolosa" de Emova (empresa que presta el servicio) y del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por la ausencia de una mesa de diálogo.
"Firman la flexibilidad de los peones y las paritarias a la baja. Lejos de que nosotros abandonemos la lucha, esto nos pone más fuerte y vamos a salir con mucha más fuerza. Es más, se está planteando hacer un paro por tiempo indeterminado", agregó el gremialista, en diálogo con AM 530.
Segovia también llamó la atención sobre aumentos paritarios que incluyen un ítem por presentismo, una situación que él consideró irregular. "Pagame mi básico de acuerdo a la inflación y después, si querés, pagame un premio por presentismo. Por eso también vamos a salir. Con la platita no se jode. Va a reventar en un escándalo".
Los metrodelegados exigen obtener dos francos para "reducir la exposición al asbesto" y, además, reclaman que la empresa tome "un faltante de 200 peones", al mismo tiempo que denuncian la tercerización en la contratación de personal. "Ganan 90 mil, 110 mil pesos. Se inunda de trabajadores precarizados y eso caga nuestro convenio", dijo el jefe de estos trabajadores.
"Nuestro trabajo se declaró insalubre en el '45, por la profundidad de los túneles y la falta de oxígeno, la luz artificial. ¡Y en ese momento no sabíamos nada del asbesto!", añadió Segovia.
Desde Emova, respondieron que que "la reducción de la jornada semanal de 36 a 30 horas resulta inviable sin afectar la operación de la red de subte". Por otro lado, sostuvieron que hace cinco años trabajan "activamente" -antes bajo la marca Metrovías- para la "desasbestización".
El conflicto comenzó con paros rotativos, de dos líneas por día, durante dos horas. Después se incrementó la cantidad de tiempo hasta la semana pasada, cuando por primera vez se paralizó todo el servicio durante tres horas, de 10 a 13.