Los dos primeros años no tuvieron muchos inconvenientes. Cristian, con su notebook del Conectar Igualdad resolvió sin problemas sus necesidades. Pero cuando la Capdevila se transformó en escuela técnica hace cuatro años y Cristian eligió la modalidad en donde se especializan en Diseño y Confección de Indumentaria, el desafío fue mayor para él y el equipo docente.
En el aula casi no había diferencias, salvo que Cristian utilizaba sólo su computadora. En junio de 2017 la Dirección General de Escuelas le entregó al alumno una notebook y una tablet que le ampliaba la posibilidad de trabajo.
Una trafic llevaba todos los a Cristian a la escuela. Y con él venía todos los días su madre, María. A veces, cuando por algún motivo ella no podía venir, ese papel lo cumplía un tío.
La familia Miranda es humilde. Viven en la zona rural de Alto Verde y no se distinguen de cualquier otra familia de esa zona. “Voy a seguir estudiando. Voy a ser abogado. Tengo claro que quiero serlo”, decía, mientras confesaba que su pasión era River Plate.
Cristian ha concluido su paso por este mundo. Por dónde pasó, enseñó que no hay dificultad insoluble.