Hugo se quebró hace algunos meses la cadera, pero había logrado recuperarse de ese accidente y ya tenía previsto abandonar la silla de ruedas para iniciar trabajos de kinesiología y comenzar a utilizar un andador para movilizarse. Aquel episodio no tuvo relación con su fallecimiento.
Hilda continuará alojada en el hogar. Antes compartía la habitación con Hugo. Había sido una de las condiciones que pidió para ser alojada en ese lugar. “El se despierta y mira que yo estoy ahí. Yo me despierto y él está ahí. ¿Qué más podemos pedir?”, explicaba hace unos meses. Ahora está junto a otra mujer de la que se hizo amiga. Fue ella quien, consultada por las autoridades del hogar, eligió quién sería su acompañante tras la partida de Hugo.
“Está muy contenida. Empezó a participar de los talleres que ofrecemos, cosa que antes no hacía por quedarse al cuidado de él. Dentro de su duelo y de su tristeza, ella está bien”, dijo Alabern.